Ante las dudas de la identidad de Abuela Elenita y después de un exaustiva investigación hemos llegado a confeccionar el siguiente retrato hablado.
Toda la responsabilidad de esta publicación recaerá sobre Mathilda y en segunda instancia sobre el sr. Ovúlo que corroboró con su silencio complice los ladridos de aquella ( de aquella perra)