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La Coctelera

DR: AWING

el blog del pintor gelatinoamericano RICARDO VARGAS

Categoría: Textos

y ahora... "LAS MUJERES DE"

Prólogo: Nada, dedico este post a la Abuela Elenita y comparto con ella mis mujeres.( o cinco al menos)

LAS MUJERES DE

I

Ángeles, Querubes,
Tiene de inquilinos,
La Mujer de Nube.

Mas un que otro alado,
Que han hecho de ella,
Un barrio privado.

Digo en su defensa,
Que ninguno de ellos,
Le pagan expensas.

Se la están buscando,
Que ella un buen día,
Los saque cagando.

II

Junco y capulí,
Me sabe tu nombre,
Mujer de Maní.

Tu cuerpo se parte,
En dos hemisferios,
Si llego a agarrarte.

Tu cuerpo salobre,
Que llamen al mozo,
Que venga y me cobre.

Me cobre la parte,
Que me corresponde,
Por despellejarte.

III

Morirse contento,
Es haber batido
La Mujer de Viento.

Mujer que no para,
Hasta haber gastado,
Toda la Isobara.

Que vive a su modo,
Como un torbellino,
Que arrasa con todo.

Como un remolino.
De hielo y limón,
Y Gancia batido.

IV

De suelto batón,
Te veo en las tardes,
Mujer de Cartón.

Tu pelo ondulado,
Flamea en el viento,
Cartón corrugado.

”Frágil“…en tu piel,
“Este lado arriba”...,
“Pulpa de papel”

Extraños tatuajes,
Que me hablan de puertos,
Y de cabotajes.

V

Pisó mi vereda,
Hálito sutil,
La mujer de Seda.

De seda ligera,
Como una vinchuca
En una cumbrera.

Como un filamento,
Que cuelga del techo,
A merced del viento.

Un viento liviano,
Que la hace olvidar,
Su origen gusano.

y por fin..."LOS HOMBRES DE"

PROLOGO: Una carta de Silvia contandome una tarea que le daba a sus alumnos en el Taller de Titeres.
Puse siete; se pueden leer uno, después dos; que sumados dan tres y al último cuatro.
O si no leer de corrido.
O no leer.

LOS HOMBRES DE

I

Sin rulos ni rizos,
El Hombre de Paja;
Su pelo escobizo,

Peina de manera,
Que sus chuzas duras,
Formen una hilera.

Y sobre esa plica,
Intrincada y ruda.
Con empeño aplica,

Aunque no le encaja;
Un gorro de carne.
El Hombre de Paja.

II

Y el de Telgopor,
Trabaja su cuerpo;
Con un rallador.

Sus abdominales,
Con una trincheta;
Y los pectorales,

Con amoladora.
No existe gimnasia,
Tan modeladora.

¡Vaya un espartano,
Como se ha expandido,
Don Poliuretano!

III

De un bello solar,
El Hombre de Sombra;
Tuvo que escapar.

Tan mal escapara,
Que un rayo de sol;
Le rayó la cara.

Quedó en su mejilla,
Un hondo barbijo;
De luz amarilla.

Y eso le molesta,
Como buen sombrío;
Al dormir la siesta.

IV

El Hombre de Leche,
Se ha re-cocinado;
Y es Dulce de Leche.

Se pasa los días,
Tomando yacusis,
De Baño María.

Y es todo su anhelo,
Llegar algún día,
A ser Caramelo.

(Y en una ocasión,
Cuando era de Nata:
Hizo Natación.)

V

Y el Hombre de Sopa,
Con una cuchara;
Se quemo la boca.

Tanto se quemara,
Que todos temieron;
Que se evaporara.

Mas nada de eso,
Tal vez quedó sí,
Algo mas espeso,

Después de la quema,
Ahora es el Hombre,
De Sopa de Crema.

VI

Y el de Celofán,
No puede ir al cine,
Donde todos van.

La gente molesta,
Con su crujiquéos;
Chista y lo amonesta.

Y una amarga queja
Desde el gallinero
Berrea una vieja:

“¡Niño consentido,
piel del caramelo,
Deja de hacer ruido!”

VII

El Hombre de Pila.
En una gaveta,
Se acomoda en fila.

Con otro ejemplar,
De su catadura;
El muy bipolar.

Arman una “Pierna”
Para encanutarse;
En una linterna..

En un “voule-vous”,
Te prenden la radio,
O encienden la luz.